Ampliando nuestra red. Volamos a Madrid a colaborar mano a mano con We are Unleash festival

He formado parte del equipo de voluntarios del Festival Unleash organizado por Trivu. Me apunté full time. Podría haberme apuntado solo por las mañanas o solo por las tardes, solo un día, era libre. Pero me acabé apuntando a todo lo apuntable. Tenía la sensación que solo me haría a la idea de lo que significa organizar un festival si paso el mayor número de horas trabajando desde dentro.

¿Nuestro objetivo? Conocer de cerca al equipo de Trivu para posibles colaboraciones futuras (Colaborar es la nueva palabra para cuando queremos decir trabajar o ganar dinero juntos) y al mismo tiempo quiero conocer gente de todo tipo y hacer networking dentro del talento joven (Networking es más o menos como colaborar, pero un poco más suave). No sabía si podría llevar mi camiseta de Team Escénicos específica para Relaciones públicas. La que dice “si no tienes un minuto, yo te lo regalo” La que da por hecho que nadie tiene un minuto para compartir y que la única manera de conseguirlos es irlos regalando. En este caso en lugar de regalar minutos decidí regalar días enteros. 

Networking es más o menos como colaborar, pero un poco más suave

No sabía qué tal  sería la experiencia. Fue una de esas cosas que uno decide sin pensarlo demasiado. Es un respiro decidir sin pensar, decidir a pesar del pensamiento. La duda siempre viene después y hasta el último segundo podemos repetirnos si hemos o no tomado la decisión adecuada, cuando la única manera de descubrirlo es confiando en nosotros mismos. Resultado: Ahora sé que lo que venden en Trivu se corresponde con lo que son. Coherencia es una de mis palabras favoritas. Lucho por ella y me encanta descubrirla en otros equipos.

Madrid es una ciudad importante, fue donde empecé a bailar en serio, en la que comencé a entrenar mis 8  horas diarias en la escuela de Carmen Senra. Toda mi vida artística comenzó a materializarse en esta ciudad gigantesca. Afortunadamente hace 15 años yo no tenía un smartphone y podía leer en los largos trayectos en Metro. Vivir ahora en Madrid tiene que dañar mucho más la vista y debe ser difícil dejar el teléfono de lado y centrarte en un buen libro. 

Joaquín en Unleash Festival

Madrid es una ciudad importante, fue donde empecé a bailar en serio, en la que comencé a entrenar mis 8  horas diarias en la escuela de Carmen Senra

Las ciudades cambian sin nuestro permiso, no respetan nunca nuestros recuerdos y sabía que pasear estos días por Madrid podría resultar muy extraño. Todo sería parecido, pero no igual. Diferente para peor. El contraste con el recuerdo siempre deja al presente en muy mal lugar. Madrid es la ciudad en la que comencé a crear mi sueño de ser bailarín y coreógrafo. La ciudad en la que con 18 años decidí me iba a transformar en un artista escénico. Al sentarme en el metro por primera vez me emocioné al escuchar la voz que dice “Próxima parada” era exactamente la misma voz grabada de hace 15 años, y quien sabe si 30 años. Las voces son como los olores, nos permite tele transportarnos mucho más rápido que cualquier discurso, a veces incluso más rápido que cualquier imagen.

Nuestra empresa se viste guapa para ir a la capital y tiene muchas ganas de que alguien le pregunte. ¿Quién eres?

Madrid vuelve a mí en un momento en el que Team Escénicos se acerca a su primer año. Aún no tenemos un aniversario concreto, no es fácil concretar el nacimiento de una idea. Nuestra empresa se viste guapa para ir a la capital y tiene muchas ganas de que alguien le pregunte. ¿Quién eres?

El plan nunca ha sido el de pillar una furgoneta y vender Team Escénicos y Joaquín Guerrero con unos altavoces enchufados al capó. El plan está en rodearme de gente linda, el plan es trabajar cerca de otros y tratar de aprender de empresas como Trivu, ser útil, escuchar y esperar pacientemente a que la gente sienta curiosidad y  pregunte: Joaquín, ¿Tú a qué te dedicas? O Joaquín, he visto vuestra web, ¿qué es eso de Team Escénicos? Y entonces contarles lo que Team Escénicos significa para mí. El cómo esta empresa no nace de un brainstorming y un análisis de mercado. Nace del cariño al arte escénico y de la curiosidad real al mundo empresarial y del desarrollo. 

El cómo esta empresa no nace de un brainstorming y un análisis de mercado. Nace del cariño al arte escénico y de la curiosidad real al mundo empresarial y del desarrollo. 

Sé que Team Escénicos solo crecerá con el boca a boca, en las distancias cortas, con el contacto directo. Y para ello el plan es rodearnos de gente válida y aprender. Aprender de los jóvenes con talento, que con 24 años ya tienen startups potentes, gente con 24 años que llevan ya a equipos de personas a su cargo, y aprender de formadores y  directores de 50 años, o los que sean, que han revivido más de una y más de dos, lo que yo estoy viviendo por primera vez con Team Escénicos.

Con un objetivo tan firme. El mundo está más lleno de substancia y puedo aprender de todos los que me rodean. Nada es desechable. Montar tu negocio necesita unas dosis inusuales de realidad e imaginación que nunca antes había experimentado en un mismo proyecto. Ya no basta con tener ideas preciosas y vivir procesos creativos interesantes, también hay que valorar el plan de empresa, los gastos, los Ivas, los irpf, las facturas numeradas. Nunca antes había llevado tantas pelotas volando a la vez entre mis manos. 

Considero muy valioso compartir esta experiencia y hacerlo ya. No esperar a que todo salga bien o todo salga mal. Vivimos en el mundo de las cartas guardadas y prefiero jugar con las cartas sobre la mesa. Míralas si quieres, aun así nadie puede saber a ciencia cierta cuál de ellas será la siguiente en tocar el centro de la mesa. Pero al menos sabrás con que cartas me muevo. Este blog es una declaración de intenciones. Se pueden montar empresas con alma, se puede hacer tu trabajo sin venderse al diablo, sin hacer cosas que no quieras hacer porque se suponga que es así cómo se tienen que hacer.

Nos duela más o nos duela menos. Las reglas cada vez funcionan menos. Os animo a hacer los que os de la gana. Pero con mucho cariño, hacedlo hasta qué podáis dormir tranquilos. Y hacedlo sabiendo que os puede salir mal, pero que siempre podáis decir muy alto ¡Qué me quiten lo bailao!