De gira de empresa con EMOTIONAL 

La primera vez que dormimos en un hotel nos hace mucha ilusión colocar la señal de “Por favor, no molestar” en la puerta. Lo mismo nos ocurre con las nubes cuando cogemos un avión y nunca antes habíamos visto las nubes mirando hacia abajo. El check in en el hotel, intentar adivinar el número de habitación y descubrir las muestras de jabones y cepillos de dientes que nos regalan (qué inocentes somos y lo rápido que se nos olvida lo que hemos pagado por la habitación). 

Tiene magia probar la cama, mirar los canales internacionales, abrir las cortinas y ver si nos ha tocado con o sin vistas a la piscina. Tiene magia hasta que deja de tenerla ¿Cuánto tiempo tardamos en asimilar algo nuevo? ¿Cuantas noches necesitamos para convertir cualquier acto en rutinario?

Nos han metido en la cabeza que en la universidad nos formamos y que tras pasar nuestros exámenes hemos de dar el salto a lo que llaman “el mundo laboral”

Este fin de semana he realizado mi primer viaje de empresa con Emotional Sales Training, en concreto con Paco Sosa, En un mundo donde todo tiene que venir hecho y preparado de casa he tenido la oportunidad de trabajar y formarme de la mano de un señor que lleva vendiendo desde los 14 años y es especialista en responsabilidad corporativa y comunicación entre muchas otras cosas. Me ha tratado mejor que bien y demuestra que sigue habiendo empresas que ponen a las personas por encima de cualquier beneficio. Nos han metido en la cabeza que en la universidad nos formamos y que tras pasar nuestros exámenes hemos de dar el salto a lo que llaman “el mundo laboral”. Y claro, con ese lema, la gente se suele estrellar. Y encima solemos tener mucho pudor a la hora de preguntar por miedo de mostrar las cosas que desconocemos. Se nos olvida que en lo desconocido nace la curiosidad y la pasión por nuestro trabajo.

Paco Sosa y Rupert Flores han sabido intuir la conexión que existe entre el arte de las ventas y el arte de la comunicación y se han dado cuenta que un bailarín y actor como yo, podría ser una buena pieza para las formaciones que realizan. Así que en lugar de tomar un café, hacer un acuerdo y lanzarme al vacío. Están haciendo algo que cada vez se hace menos: ¿El qué? Acompañarme y enseñarme lo que saben hacer y yo les enseño y acompaño en las cosas que sé hacer. Por que todos tenemos cosas que aprender.

Plan de acción para la colaboración

Te llevan a sus talleres y te los enseñan en directo, te van dejando la batuta, permiten que tú también entregues tu parte y tus maneras pero te acompañan. Porque Emotional Sales Training es su empresa y la tienen que mimar, y cada colaboración tiene que ser bien supervisada. Esta es la manera de establecer relaciones laborales de peso, consistentes y que tengan permiso para crecer y madurar en el tiempo. La colaboración y la formación conjunta no se puede crear con prisas. Hay que conocerse. Eso es lo que he podido vivir este lunes y este martes en Alicante, donde hemos dado unas formaciones a agentes de seguros del Banco Sabadell y hemos podido poner en práctica lo que habíamos hablado antes en muchos cafés. 

Durante años como bailarín profesional aprendí que la emoción está en la piel, aprendí a transmitir emociones con el movimiento

El tema: La venta emocional. Durante años como bailarín profesional aprendí que la emoción está en la piel, aprendí a transmitir emociones con el movimiento, aprendí a mirar la emoción tan de cerca que cuando miro caras me parecen todas transparentes. Esto, sin haberlo premeditado, me ha predispuesto a poder observar y analizar con mucho detalle a vendedores y poder ayudarles con comentarios que se centran en los matices, en el gesto, en el tono, el volumen, la postura y no, únicamente en productos, márgenes o precios.

Sé que a veces puede costar ver la conexión entre el arte escénico y el mundo de las empresas. Y es normal tener reticencias. Pero no tengo prisa, porque en cada taller y formación que realizamos salgo más y más seguro de nuestro proyecto Team Escénicos, porque lo veo en mis narices, lo veo en las caras de los que realizan estas formaciones con las que tratamos de crear experiencias y no solo aportar información o conocimientos técnicos (aunque también los prestemos). 

viajes de negocios
Las vistas del hotel donde nos alojamos en Alicante, Hotel Alicante Golf.

Habitaciones de hotel: melancolía asegurada

Quiero volver a hablar de las habitaciones de hotel y lo lejos que están de nuestras casas, de nuestras familias. Antes me iba de gira a bailar y ahora me voy de gira a seguir bailando, pero con palabras, con experiencias y con contenidos  que llaman “didácticos”. Curiosa casualidad. Dicen que formando online puedes crecer más tu negocio y que el e-learning está creciendo. Me alegra oirlo pero yo el contacto directo no lo cambio por nada y pocas intenciones tengo de dar formaciones online. Por ello, últimamente pienso mucho en personas como Paco Sosa que han viajado tanto y lo duro que ha debido ser estar lejos de casa. Uno siente la tentación de ver las habitaciones de hotel como algo triste y alejado. Pero mira por donde, esta vez, la máquina social de fabricar pensamientos negativos no me convence. 

Pero mira por donde, esta vez, la máquina social de fabricar pensamientos negativos no me convence. 

La habitación tiene una mesa desde la que puedo escribir y conectar con el mundo. Traigo mi portátil para ver las series que todos compartimos, libros para quedarme dormido sin luz azul y un teléfono para comunicarme con mi mujer y mis hijos. Si estoy en un hotel es porque he querido estarlo y no tiene más. Una y otra vez se me repite la máxima de Domenec Gilabert “Si quieres hacer algo, hazlo, y si no, no lo hagas”. Yo he querido montar Team Escénicos, colaborar con consultoras, hacer eventos, actuar, hacer de presentador. ¿He querido hacerlo tan solo en Barcelona? No. Entonces toca disfrutar de los hoteles y tengo ya preparado un ritual: 

  • Las toallas no se tiran al suelo. 
  • La maleta se deshace.
  • Las cortinas se abren cuando hay luz.
  • Pienso llevar fotos de mis hijos y ser el padre más cursi del mundo.
  • Si se puede y tengo tiempo, ceno fuera del hotel. 
  • Al recepcionista y todos los que trabajan en el hotel se le da siempre los buenos días. Los muebles son muebles, las personas son personas.

Saldrán más seguro. Os cedo el micrófono ¿Tenéis algún otro ritual en vuestros viajes? Me pregunto qué hacéis vosotros. Los que lleváis tiempo viajando por trabajo. ¿Aprovecháis o no aprovecháis el tiempo en el hotel? ¿Se os hace duro?