Entrevista a Elisabet Parés. Comadrona de escritores

¿Quién no ha soñado con publicar un libro? A menudo casi más que con escribir, por paradójico que parezca. ¿Acaso no son palabras escritas las que usas en cada post? ¿No son palabras importantes las que usas en cada conversación? ¿En cada artículo de tu blog, para los que tenéis un blog? ¿En cada video que te preparas para las redes sociales? Sin embargo seguimos teniendo la sensación de quedarnos a mitad del tunel si no conseguimos publicar nada.

Yo escribo cada día, y jamás he mandado nada a un editor. Algún día lo haré cuando tenga tiempo, como si un día el tiempo me fuese a venir de golpe, me fuese a llamar a la puerta y me diga: Joaquín, venga, despierta, deja todo lo que estés haciendo y termina tu libro. Ya ha escrito bastante, recopila, organiza y lo mandas. Venga, ahora, mándalo. ¿Y si te dicen que no?

¿Y si te dicen que sí?

Quizás por todas estas razones cuando Elisabet Parés me contactó a través de Linkedin, mostrándose entusiasta con Team Escénicos, me hizo especial ilusión al ver que Elisabet es Editora de libros. Algo que para mí es tan impresionante y mágico como si me dicen que es paracaidista y que graba canciones mientras cae en picado desde 3000 metros de altura.

No le vendí mi libro, no le traje poemas, no le mostré mis artículos. La meta era conocer algo más sobre el mundo de los editores y de sus escritores. Tuve que practicar el autocontrol.

Le pregunté sobre la diferencia entre un editor y un copywriter. El editor me contó trata de limar el texto, lo pule, lo “edita”. Un Copy escribe y genera contenidos, no los edita únicamente, aunque también lo hacen. Y que yo sepa los editores aún no tienen que posicionar en Google y no se preocupan de las Keywords y los resultados de búsqueda de Google. Lo cual me genera mucha tranquilidad.

Le pregunté sobre los escritores. ¿Se preparan las conferencias, les cuesta hablar en público?

“A todo el mundo le gusta hablar de su libro”

“A todo el mundo le gusta hablar de su libro” Vaya magnífica frase que sintetiza muy bien el problema de la comunicación. ¿A qué me refiero? Pues que un escritor hable de su libro en la presentación de su libro es lo más natural del mundo. Que todos queramos hablar de nuestros libros (de nuestras vidas y películas) en detrimento del momento y de sí la persona que tenemos en frente necesita un poco más de nosotros, suele ser un problema. Por mucha autoestima que tengamos, por muchos libros que hayamos leido sobre la importancia de saber escuchar, os aseguro que no es algo que hoy en día nos salga natural.

Cuando hablamos usamos tantos elementos de manera simultánea, que si queremos escuchar y descifrar todo lo que nos dicen, debemos poner todos nuestros sentidos en la otra persona. Si no lo hacemos, dejaremos escapar la mayor parte del mensaje y estaremos hablando con una pared. 

Tenemos y debemos hacer un esfuerzo por escuchar de manera activa e intentar descifrar que nos está diciendo la persona que tenemos delante. Qué nos dice más allá de las palabras, con los gestos, el tono de voz, la velocidad a la que habla, la posición de las manos. Cuando hablamos usamos tantos elementos de manera simultánea, que si queremos escuchar y descifrar todo lo que nos dicen, debemos poner todos nuestros sentidos en la otra persona. Si no lo hacemos, dejaremos escapar la mayor parte del mensaje y estaremos hablando con una pared. Aunque en nuestro país, solo hay que ver a los parlamentarios en el congreso, nos encanta hablar con paredes.

El editor cuando lee no puede leer pensando en sus cosas, se tiene que concentrar y buscar lo que el escritor quiere decir y ayudar a que ese mensaje sutil, que va más allá de las comas y de los párrafos, se convierta en un todo coherente. No es fácil el trabajo del editor y a parte los editores independientes, millonarios no se hacen editando libros. Los márgenes son tan pequeños y las horas que hay que dedicarle tan largas que se convierte en un trabajo muy motivacional. En el caso de Stendhal Books trabajan conjuntamente con su otro proyecto Karacter Studio, desde donde llevan proyectos creativos de diseño y cuya actividad se retroalimenta con la editorial. Os recomiendo que se pasen a verlo, sus trabajos son una delicia.

El espacio que tienen está sacado de una película con vistas a Central Park, un loft muy amplio con mucho espacio para llenar con eventos (actividad que también realizan alquilando un espacio maravilloso a quien lo necesite). Está claro que sobrevivir en el mundo artístico exige altas dosis de multitasking. La cantidad de profesiones simultáneas que realiza Elisabet es alucinante. Algo que los que hemos creado nuestro propio proyecto o que somos autónomos, conocemos de cerca. El espacio no es lo único sacado de una película. Elisabet Parés podría estar perfectamente dentro de una película de cine negro, en las que Hitchcock se pasea por algún plano con ese perfil que todos recordamos.

Siempre he admirado a los valientes que juegan con sus armarios, que cambian el bigote por perilla, que se rapan, que juegan con su estilo y que no se toman la forma en la que vestimos tan en serio.

Siempre he admirado a los valientes que juegan con sus armarios, que cambian el bigote por perilla, que se rapan, que juegan con su estilo y que no se toman la forma en la que vestimos tan en serio. Yo nunca he sido demasiado valiente a la hora de vestir. Los ahorros siempre me los he gastado en libros, comics y tecnología, y cuando me apetece cambiar de chaqueta la cuenta suele estar ya vacía. Admiro a las personas que si que juegan con ello y me encaja que un editor lo haga. ¿No son acaso importantes las portadas de los libros? Y con portadas no hablo de ser guapo, grande, feo o flaco. No. La portada es el color con el que vestimos, la postura con la que nos sentamos, si planchamos o no una camisa, si elegimos combinar bien los pendientes con el abrigo. La portada es el matiz, el tacto de un libro, el caracter que irradias como persona. ¿No consiguen muchas portadas de libros que los abramos y los acabemos comprando? Yo soy de mirar portadas y leer solo la primera página. Casi nunca miro detrás por que no me fio de los spoilers y no quiero que alguien me sintetice algo que prefiero descubrir cien por cien por mi mismo.

El libro no deja de ser del autor, tú lo imprimes, lo distribuyes pero eso lo ha parido el autor

Volviendo a los libros. Al principio de la entrevista Elisabet comenta que ella trabaja mucho con poesía, donde las pautas son mucho más libres y el trabajo del editor tiene que ir si o si de la mano del autor porque literalmente nos explica “el libro no deja de ser del autor, tú lo imprimes, lo distribuyes pero eso lo ha parido el autor, tu eres como si dijéramos la comadrona”

Me encantó esta metáfora. El editor es la comadrona del escritor. Y en esto me sentí muy identificado con el trabajo que hago en Team Escénicos. Cuando me pongo delante de alguien para ayudarle a que cree su storytelling, para que mejore su discurso. Me siento delante y le voy dando pautas, le animo a que vaya por un lado o por otro. Jugamos. Pero a la hora de la verdad quien va a tener que hablar a solas con el público va a ser esa persona. Le puedo enseñar a respirar entre contracción y contracción. Podemos hacer un plan y una estrategia conjunta, pero la voz tiene que ser la suya. No le puedo dictar las cosas al dedillo. No se trata de memorizar sino de interiorizar habilidades comunicativas. El editor edita palabras que van a ser publicadas y yo edito palabras que van a ser pronunciadas delante de un número equis de personas.

El editor edita palabras que van a ser publicadas y yo edito palabras que van a ser pronunciadas delante de un número equis de personas.

A la pregunta: Cuál es el autor que has trabajado mano a mano y que más te ha marcado me responde:

Flavia company, Volver antes que ir: Mucho antes de ser editora y de tener nada que ver con el sector cultural, yo lo leí y a mí me cambió la vida ese poemario, fue uno de esos libros que te cambia, y no solo editamos ese poemario sino que lo reeditamos, con alguien que fue profe mía en la escuela de escritura. Fue increíble” Qué bonito es admirar y conocer a alguien que admiras. Yo sueño con conocer a Juan José Millás, poder entrevistarlo algún día, cruzármelo y preguntarle muchas cosas, poder hablar con él cuando se me acaben sus libros.

Si haces una pregunta, tienes un compromiso con la respuesta, si pides una recomendación ocurre lo mismo, si Netflix me lo permite, yo me comprometo a leer a Flavia Company antes de diciembre. ¿Tú?

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Preparación previa a una presentación de un libro

Estuvimos hablando sobre la preparación previa a una presentación de un libro. En el caso de la poesía me contó que la mayoría de los autores tienen mucha experiencia en la rapsodia (recitación de poemas con cierta dramatización). Me hubiera encantado y espero hacerlo pronto, asistir a alguna de esas presentaciones y ver como la rapsodia se está adaptando a los nuevos tiempos. Las maneras de recitar un texto pueden conseguir que lo vivencias y lo sientas mucho o que desconectes por completo. Hay estilos muy forzados a la hora de recitar y considero que el análisis escénico de cada estilo de poesía con el estilo personal del autor para recitar sería muy interesante trabajarlo bien. Sobretodo para que la rapsodia no vaya en detrimento del poema y asegurarnos de que un exceso de dramatización no estropee el mensaje ni la sorpresa de las palabras.

Otra cosa muy interesante que salió de esta entrevista es darnos cuenta de que en el sector libros prevalece el formato entrevista sobre los demás. Los autores se presentan siempre con un experto a su lado que le va haciendo preguntas y mantienen una “conversación”. Me resulta un poco cómico como los expertos cruzan las piernas y hablan reclinándose hacia atrás. Todos son detalles que hacen de estos encuentros un espectáculo. La distancia entre las sillas, la diferencia entre un asiento y el otro, los colores, los tipos de zapatos. Observar esos detalles forma parte de mi trabajo. Nosotros durante esta entrevista sin cámaras ni público estuvimos sentados en una mesa alta, me pregunto para qué sirven las mesas altas sin respaldo. Sentados uno frente a otro, lanzando preguntas y recibiendo respuestas, hasta que el tiempo pasa y toca acabar la entrevista, y te despides preguntándote cuando volverás a ver a la persona entrevistada. Probablemente será en el festival Crea, la fiesta del Distrito Cultural de Hospitalet dónde hemos quedado en visitarles. Os dejo el enlace que ya va quedando menos. Aquí

Por hoy lo dejamos aquí, habrá una segunda parte de esta entrevista, pero llevo más de 1500 palabras e internet no aguanta tantas palabras seguidas. Gracias por leer. Y no te olvides de llevarte un libro estas vacaciones.