No deja de sorprenderme que esta pregunta: “¿para qué sirve la creatividad en una empresa?”, sea buscada cada día más de noventa veces en Google. Es la razón para este título. Un laberinto infinito de preguntas y respuestas consigue que nuestra página sea la respuesta a tu pregunta, o que pase a formar parte del universo invisible que se extiende de la segunda página de resultados en adelante. Solo los que realizan una tesis doctoral, los que preparan estudios de mercado exhaustivos o los que comparan reseñas de objetos tecnológicos pasan de la primera página en los resultados de búsqueda. Pero vamos a lo nuestro, a la creatividad en la empresa.

¿Qué es la creatividad?

Me encantaría que nadie se preguntase jamás para qué sirve la creatividad en una empresa, que fuese tan obvio que no hiciera falta. Aunque también soy consciente que la creatividad es una palabra tan grande y tan mal usada que puede significar absolutamente nada. A mí me gusta pensar en la creatividad como la capacidad que tiene el ser humano (también del que habita en la oficina) para ejercer su libertad con acciones. Todo lo que realizamos a través de la libertad de pensamiento, de la libertad de conectar unas ideas con otras, es en sí creatividad.

Creatividad en la oficina es que te hagan una pregunta sin saber ya la respuesta. Qué si te piden la opinión no te estén pidiendo que les des la razón. Qué si te piden que seas creativo y cometes supuestos errores te den margen para pivotar y solucionarlos.

Creatividad es dar los buenos días aunque no te los den, hasta que acabes contagiando a todo el mundo y la gente se olvide de cómo era el no dar los buenos días. Creatividad sirve para crear cosas y no para destruirlas. Si damos libertad a los empleados y potenciamos lo que saben hacer y lo que realizan con mayor creatividad probablemente conseguiremos que todo vaya mucho mejor.

¿Pero… hace falta?

Vamos por un momento a concentrarnos en la última vez que cogimos el metro, o el autobús. Pensemos en las caras de los que nos rodeaban, en cuántas personas estaban mirando embobados el teléfono y cuantas personas miraban felices por la ventana. Pensemos en nuestras caras.

Casi todas esas personas van o vienen de trabajar. Algo tendrá que ver el trabajo con esas caras, y otra gran parte tendrá que ver con la cultura, la familia, la educación y muchas más cosas. Pero aquí hablamos del trabajo. ¿Hace falta más creatividad en la empresa? Yo creo que sí. Todos hablan del caso de Google o de las maravillas de Suecia y Dinamarca. Cambiar las pautas depende de nosotros. De nadie más. Depende de si quieres invertir en un mobiliario nuevo o en formaciones que ayuden de verdad a tus trabajadores, y en formaciones para los directivos antes que nada. Hay que empezar a formar desde arriba y no al revés. El primero que ha de mirarse al espejo antes de un cambio de paradigma es el capitán del barco.

Ya os empieza a picar en la nariz que os vamos a vender algo. Claro que sí. Porque hacemos mucha falta. Al que vende patatas no le da vergüenza venderlas y cuando le muestras la maravillosa tortilla de patatas que has preparado con su producto se llena de orgullo. Lo mismo nos ocurre en Team Escénicos. Vendemos desarrollo, vendemos talleres para fomentar la creatividad en la empresa, para transformar hábitos que generan malestar en el lugar de trabajo. Así que respondiendo a la pregunta inicial… la creatividad en el lugar de trabajo sirve para generar nuevas ideas que aporten valor, para innovar en las actividades diarias y para tomar mejores decisiones. Sirve para mejorar la relación de los equipos. Esa es la importancia de la creatividad en las empresas.

¿Cómo desarrollamos la creatividad empresarial?

Trayendo el arte escénico a la oficina, desde lo que sabemos hacer: emocionar en el escenario. Traemos todo lo aprendido durante muchos años como bailarines, actores y conferenciantes a vuestros despachos. Creamos talleres para trabajar las debilidades de vuestra empresa y despertamos la creatividad que todos tenéis bien guardada.

Y no os dejamos solos. Tras los talleres realizamos un seguimiento y os regalamos un embajador que estará siempre en contacto con vosotros. Con él podréis practicar la charla que daréis en Madrid, o el resumen del tercer quarter. Todo lo que tenga que ver con comunicación interna y externa, con ser más claro, con motivar a los demás, con que los mensajes a parte de pronunciarse, acaben llegando, resonando, emocionando.

Eso es lo que hacemos.

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