¿Qué son las soft skills?

Soft Skills a menudo se traduce como “habilidades blandas”, una traducción muy literal que personalmente no me convence. Una traducción más adecuada es la de “habilidades interpersonales”. Es decir, aquellas habilidades que necesitamos para relacionarnos entre personas. También me gusta llamarlas habilidades invisibles porque lo invisible es el motor del mundo. No nos levantamos cada mañana buscando solo nuestro café con leche. Son nuestros planes, nuestros deseos, nuestros sueños, el cariño de las personas que queremos, el amor por nuestro trabajo… Esas cosas invisibles y muchas otras son las causantes de que nos levantemos de buen humor o que queramos quedarnos en la cama.

¿Por qué son importantes las soft skills?

Básicamente porque en el planeta hay millones y millones de personas y no podemos vivir sin comunicarnos entre nosotros. Podemos simplemente hablarnos o podemos tratar de comunicarnos. Es la diferencia entre oir y escuchar. Ese extra de atención también existe en sentido inverso. El cómo decimos las cosas, el tono, nuestra postura, el momento adecuado… Toda esa suma de decisiones, a veces no demasiado conscientes, están dirigidas por nuestras soft skills. Quizás sean blandas porque necesitan ser elásticas. No hay una regla mágica, hay que saber decidir en cada instante nuestra manera correcta de desenvolvernos en cada situación. Y eso incluye también el entorno de trabajo.

5 soft skills indispensables en el trabajo

Hay más de cinco, muchas más, y no tienen jerarquía. Pero a Google le encantan las listas y a todos nos suele apetecer mucho más leer un listado de cinco cosas. Sabemos cuando va a terminar, sabemos que no son veintisiete y eso nos tranquiliza. No tenemos tiempo para leer más de cinco porque probablemente tengamos que responder algún Whatsapp… Así que aquí va una pequeña lista de soft skills que todos necesitamos para desenvolvernos en nuestro día a día y comunicarnos con nuestros clientes, nuestros jefes o nuestros compañeros.

1. Liderazgo

Nadie se escapa a Juego de Tronos, el liderazgo es una habilidad presente en las series y en las películas de superhéroes. Liderar es inspirar, es ser respetado, es dar ejemplo, es mostrar autenticidad. Cada día y sin excepciones. La palabra liderazgo nos suena tan grande que a menudo podemos pensar que es algo que solo necesitan los altos ejecutivos, los directores, los presidentes y por supuesto Jon Snow y los presidentes del gobierno. Afortunadamente no es así.

Un buen líder no manda, un buen líder enseña, un líder escucha, un líder potencia lo bueno de los demás. Liderazgo positivo es el futuro. Creo que el mundo se ha cansado del liderazgo por la fuerza.

Somos líderes cada vez que invitamos a alguien a cenar a casa y marcamos un ritmo y unas pautas. Somos líderes cada vez que tenemos una reunión de equipo, del cargo que sea y tenemos que comunicar a otra persona como tiene que enfocar algo. Somos líderes con nuestros hijos, con nuestros sobrinos y ahijados. Somos líderes incluso sin saberlo cuando nuestras acciones son observadas en la calle por desconocidos. Cada acción que líderes provocará unas consecuencias.

Un buen líder no manda, un buen líder enseña, un líder escucha, un líder potencia lo bueno de los demás. Liderazgo positivo es el futuro. Creo que el mundo se ha cansado del liderazgo por la fuerza.

2. Trabajo en equipo

Esta es la habilidad interpersonal quizás más difícil de todas. ¡Es tan difícil hacer entender a un equipo que realmente son un equipo! Que no tienen que competir porque todos forman parte del mismo organismo: de una empresa que crece gracias al trabajo en equipo. ¿Por qué es tan dificil? Porque vivimos en una sociedad muy egocéntrica, donde nos enseñan a destacar por encima de los demás, a levantar la mano para mostrar que sabemos y esconder la mano cuando tenemos preguntas. ¿razón para rendirse? Ni mucho menos. Ver equipos conectados, que trabajan juntos, que están motivados con los objetivos de la empresa y que saben, aquí el detalle más importante, que saben escucharse, es maravilloso. Merece la pena el esfuerzo.

trabajar en equipo 

3. Comunicación efectiva

Decir lo que quieres decir no es decir impulsivamente lo que piensas. Decir sin filtro lo que piensas suele conducir a malentendidos, a tensiones en el trabajo, a no dar los buenos días. Para decir lo que quieres decir tienes que conocer bien tu instrumento de trabajo. Conocer el lenguaje, verbal y no verbal, conocerte a ti mismo y saber cuales son tus virtudes y carencias. A través de este conocimiento personal podrás comunicarte de un modo efectivo y auténtico. Las palabras si no las llevas en el cuerpo son solo palabras y se quedan vacías. Cuándo quieres transmitir cualquier mensaje a tu equipo tienes que ser muy asertivo e implicarte en lo que dices. Hay que mirar a los ojos aunque cueste. Mi consejo es que, mientras no tengas bien digerido el mensaje que quieres transmitir con sus pequeñas connotaciones, dediques tu tiempo a escuchar. Escuchar de verdad sin esperar tu turno para decir aquello que ya has memorizado mientras hacías ver que escuchabas. Escuchar es escuchar.

Las palabras si no las llevas en el cuerpo son solo palabras y se quedan vacías. Cuándo quieres transmitir cualquier mensaje a tu equipo tienes que ser muy asertivo e implicarte en lo que dices.

4. Aceptación de feedback

No sabría decidir que es más complicado si dar feedback correctamente o ser capaz de recibirlos. Nos vengan como nos vengan es una habilidad imprescindible en cualquier trabajo. El feedback, en nuestro idioma se traduce por “la palabra crítica”, pero que en inglés no tiene esa connotación tan negativa. Crítica en castellano suele estar unido a sentirse juzgado. Con el feedback no queremos destruir, lo que buscamos es mejorar una idea. El feedback es inherente al trabajo en equipo. Nada sale a la primera, por tanto aceptar que nos vendrán feedback positivos y negativos es algo para lo que siempre tenemos que estar preparados. No importa si hemos trabajado cien horas seguidas en algo y pensamos que estaba perfecto. Siempre puede llegar otra persona de nuestro equipo y observar un punto que nosotros no habíamos visto. Ya se sabe: “4 ojos ven más que dos” y sin embargo, nos cuesta aceptar que nos digan las cosas que nos hemos sido capaces de ver por nosotros mismos. Nos lo solemos tomar como un fallo personal. Y una vez más lo que nos ocurre es que no acabamos de aceptar que somos un equipo y que lo que importa es el crecimiento del proyecto y de nuestro equipo como grupo y no a nivel puramente individual. De ahí la importancia de las soft skills y de trabajarlas.

5. Creatividad

La RAE la define como la facultad de crear y la capacidad de creación. Lo alucinante es que como todos hemos visto decir a Ken Robinson, es una habilidad con la que nacemos y que tenemos muy desarrollada durante nuestra infancia. Durante nuestros primeros años de vida nos pasamos todo el día pintando, cantando y bailando. No entendemos que la música sirva para algo que no sea moverse. Pero crecemos y poco a poco nuestro ego y nuestra sociedad nos va imponiendo que solo nos ocupemos de las habilidades en las que creemos destacar y que nos puedan resultar rentables de cara a un posible trabajo futuro.

Afortunadamente, este es un discurso que está cambiando, y que la creatividad está cada vez más valorada y buscada en todos los ambientes, en todas las edades y en todos los trabajos. El mundo no para de transformarse, vivimos una revolución digital impresionante. Tantos cambios sociales y culturales precisan equipos y personas creativas con mucha capacidad de adaptarse y encontrar nuevas respuestas para nuevas problemáticas.

La creatividad es la base de la que se nutren los artistas escénicos, es el cemento de aquellos que necesitamos subirnos a un escenario y expresarnos. Lo mejor de todo es que la creatividad es contagiosa como el cariño.

La creatividad es la base de la que se nutren los artistas escénicos, es el cemento de aquellos que necesitamos subirnos a un escenario y expresarnos. Lo mejor de todo es que la creatividad es contagiosa como el cariño. Si la compartes crece y crece más de lo que puedas imaginar.

Nosotros en Team Escénicos queremos despertar la creatividad en las empresas trasladando las habilidades inherentes de los profesionales escénicos al mundo de las empresas. Si quieres potenciar cualquiera de estas habilidades blandas o soft skills (y muchas más) solo tienes que escribir a somos@teamescenicos.com. Buscaremos un momento para sentarnos, para hablar tranquilos y crear una formación que consiga que tus trabajadores dejen de “ir a trabajar” y que en lugar de eso, vayan al trabajo “a seguir viviendo y creciendo”.

El 30 de mayo tenemos un taller con el que abrimos las puertas a Barcelona. Os esperamos. Más información en este link.

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